DOCUMENTOS

PLANO DE ALMADÉN

Callejero de Almdén
Callejero de Almdén

SOBRE EL LÉXICO

Mateo Alemán: la visita a las Minas de Almadén
Mateo Alemán: la visita a las Minas de Almadén
Diccionario inédito voces minería S-XVIII
Diccionario inédito voces minería S-XVIII

CAMINO REAL DEL AZOGUE

CASTILSERAS

Análisis jurídico de su incorporación a la Corona
Análisis jurídico de su incorporación a la Corona

ESTUDIO SOCIOECONÓMICO

Estudio Socioeconómico del Valle de Alcudia y Sierra Madrona
Estudio Socioeconómico del Valle de Alcudia y Sierra Madrona

TRABAJO

ACTITUDES INTELECTUALES FRENTE  A LAS CONDICIONES DE TRABAJO  EN LAS MINAS DE ALMADÉN 1760-1860
ACTITUDES INTELECTUALES FRENTE A LAS CONDICIONES DE TRABAJO EN LAS MINAS DE ALMADÉN 1760-1860
El trabajo en las Minas de Almadén, 1750-1855,
El trabajo en las Minas de Almadén, 1750-1855,
Memorias sobre las Minas de Almadén por Agustín de Betancourt
Memorias sobre las Minas de Almadén por Agustín de Betancourt

SISAPO

HIPÓTESIS LOCALIZACIÓN

SISAPO VETUS, SISAPO NOVA

HIPÓTESIS EPIGRÁFICA

MEDICINA

MEDICINA Y MINERÍA EN EL ALMADÉN DEL SIGLO XVIII. JOSEPH PARÉS Y FRANQUÉS
MEDICINA Y MINERÍA EN EL ALMADÉN DEL SIGLO XVIII. JOSEPH PARÉS Y FRANQUÉS
Un testimonio médico sobre las condiciones de vida y trabajo de los mineros de Almadén en la segunda mitad del siglo XVIII
Un testimonio médico sobre las condiciones de vida y trabajo de los mineros de Almadén en la segunda mitad del siglo XVIII

GEOLOGÍA

Los primeros estudios sobre la geología de Almadén
Los primeros estudios sobre la geología de Almadén

MERCURIO

TOXICOLOGÍA DEL MERCURIO. ACTUACIONES PREVENTIVAS EN SANIDAD LABORAL Y AMBIENTAL
TOXICOLOGÍA DEL MERCURIO. ACTUACIONES PREVENTIVAS EN SANIDAD LABORAL Y AMBIENTAL

ARCHIVO MINAS DE ALMADÉN

ARCHIVO PARROQUIAL

LIBROS

MINAS DE ALMADÉN

Memorias de las Minas de Almadén. 1872 por Rafael Cabanillas
Memorias de las Minas de Almadén. 1872 por Rafael Cabanillas
Almadén y sus reales minas en el siglo XVIII. Tesis doctoral de Rafael Gil.
Almadén y sus reales minas en el siglo XVIII. Tesis doctoral de Rafael Gil.

CATASTRO DE ENSENADA

DICCIONARIO MADOZ

RELACIONES TOPOGRÁFICAS DE FELIPE II

FONTANOSAS 1941-2006

GASTRONOMÍA LOCAL

EL QUIJOTE

Para disfrutar con la lectura interactiva del Quijote
Para disfrutar con la lectura interactiva del Quijote

75º ANIVERSARIO DE LA PRESENCIA DE ALMADÉN EN LA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE PARÍS.

Recordamos la fuente de mercurio que estuvo expuesta en el Pabellón de la República Española durante la Exposición Universal de París de 1937.  

“Durante el máximo esplendor de la Córdoba musulmana, la ciudad era un califato independiente de Damasco, la más floreciente, culta y poblada de Europa. En esa época se amplio la mezquita, y se la dotó de un patio con pórticos. A ocho kilómetros de la capital, se edificó el suntuoso palacio de Medina Azahara, en honor de una las favoritas de Abderramán III y para albergue de su corte. El lujo oriental, las fuentes de mercurio, celosías de alabastro y elegancia causaban asombro de sus visitantes. Se llegó a sembrar con almendros todo el espacio que separaba Medina Azahara de la ciudad de Córdoba, para de esa manera con la caída de los pétalos, cada año recordara el efecto de una nevada que, según la leyenda había caído sobre la ciudad”. 


Recordando esas fuentes de mercurio de la época andalusí Alex Calder escultor estadounidense ideo una para el pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París de 1937. Pese a las dificultades que ocasionadas por la situación de guerra y los pocos recursos de los que disponía el Gobierno, la participación española en el evento se convirtió en una oda a la causa republicana.


En plena guerra civil, la fuente tenía el valor simbólico de la riqueza minera de Almadén, codiciada por los nazis, que ayudaban a los franquistas. Fue exhibida junto al Guernica, de Picasso; El segador, de Joan Miró, y La Montserrat, de Julio González. Los visitantes tiraban monedas a la fuente, y al desmontarla, tras la Exposición Universal, había en ella 15.000 francos.

 En la actualidad, los visitantes de la Fundación Miró de Barcelona pueden ver en funcionamiento la fuente que Calder donó en 1975, una replica de la original perdida. La empresa Minas de Almadén y Arrayanes, SA, presto indefinidamente a la Fundación Miró 6831 kilogramos de mercurio, valorados en unos 9000 €.

 

PRONUNCIAMIENTO LIBERAL DE 1868 EN ALMADÉN.-

El 30 de septiembre de 1868, a las 10 de la mañana y a consecuencia del regreso de varios carros de la “Estación del Camino de Sierra de Almadenejos” daban la noticia en la población de que “la división de tropas al mando del Marqués de Novaliches había sido vencida por los pronunciados de Andalucía” en la famosa batalla de Alcolea.

Los liberales de Almadén esperaban con toda cautela esta noticia, y así poder tomar el Ayuntamiento y formar una Junta de Gobierno provisional.

El pronunciamiento que triunfó rápidamente en Cádiz  (17 de septiembre) y dirigido por el General Prim, se fue extendiendo por todas las ciudades y pueblos desde el Sur hacia el Norte de España. En la batalla conocida como “Puente de Alcolea” el General Serrano (liberal) vence a las tropas leales a la Reina Isabel II bajo el mando de Pavía el 28 de septiembre, y dos días después, el mismo día que los liberales de Almadén se pronunciaban, la Reina Isabel abandonaba España.

Esa misma mañana los progresistas y liberales de nuestra localidad se presentan en el Ayuntamiento a D. Teodoro Casimiro Corpa, Alcalde de Almadén, destituyéndole y formando una Junta de Gobierno Provisional, la cual quedó presidida por D. Pedro Nieto Muñoz, actuando como secretario D. Daniel de Cortázar y compuesta por los siguientes vocales: D. Pedro Ruiz de Ayllón, D. Nicolás Ávila, D. Manuel Domínguez, D. Juan Cabezas, D. José Sierra, D. José de Arciniega, D. Eugenio Fernández, D. Eusebio Oyarzabal, D. Félix Pérez Dino, D. Andrés Pellico, D. Ángel Ramírez Avellanos y D. Enrique Llorente, estos dos últimos, capital y teniente respectivamente de la Milicia Nacional con destacamento en Almadén, importante contar con el apoyo del poder del Ejercito dentro de la Junta.

El primer acuerdo adoptado por esta Junta fue el de sacar un bando a la población y establecer una serie de medidas para sostener el buen orden público y dar tranquilidad a los ciudadanos. Estas medidas fueron:

1.- Que las fuerzas del Ejercito que guarnecían la ciudad, estaban adheridas al pronunciamiento, acompañando un piquete de las mismas a la Comisión que iba publicando “en los sitios de costumbre las noticias políticas aparecidas en el suplemento extraordinario número 1.968 del periódico Correspondencia de España”, del día anterior.

2.- Que por espacio de media hora se hiciera repique de campanas.

3.- Que se “adornaran con colgaduras los balcones de la población y desde las ocho de la noche en adelante existiese iluminación general”.

4.- Que un piquete de liberales pasearan por las calles la bandera Nacional con la inscripción de “Viva la Libertad”.

5.- Que se anunciara al vecindario la constitución de esta Junta Local de Gobierno, cuyo programa era “Viva la Soberanía Nacional. Viva la Libertad. Viva el Ejercito y la Armada, abajo la Dinastía”.

6.- Unir los cargos de Superintendente facultativo y administrativo de las Minas, y considerar de forma provisional, hasta que la propia Junta así lo decidiera, a D. José de Arciniega, Inspector general de Minas, como persona encargada de la Superintendencia de las Minas.

7.- Confiar al Ayuntamiento y a su Presidente el órden público, auxiliándose cuando lo necesitara del comandante de puesto de la milicia y miembro de la Junta Local, D. Ángel Ramírez.

8.- Que se invitara a todas las autoridades y empleados públicos, adherirse al pronunciamiento y a apoyar el programa de la Junta.

 

Con estas medidas la Junta se asienta en el Gobierno Local y destituye a aquellas personas con cargos relevantes que no se adhieren al alzamiento.

Este pronunciamiento, supuso en Almadén, al igual que otros muchos pueblos de España contribuyeran a la historia del país, y demostrar que algunos cambios políticos también se pueden hacer sin derramar una sola gota de sangre entre los ciudadanos de la localidad. El alzamiento se extendió rápidamente por todos los pueblos de España siendo un éxito.

Progresistas, liberales y demócratas consiguieron algunas medidas y leyes interesantes a nivel nacional. Destacar el decreto del  9 de noviembre que por primera vez en España se establecía el sufragio universal para todos los varones mayores de 25 años,  aún quedaban muchos años hasta conseguir que hombres y mujeres mayores de 18 años pudieran votar, con libertad, como lo hacemos ahora.

 

Colaboración personal publicada en el libro de Ferias y Fiestas de Almadén. Año 1993.


 

CONTRIBUCIÓN DE MÉDICOS E HIGIENISTAS EN LAS MINAS DE ALMADÉN EN EL SIGLO XIX.

 

Si afirmábamos que durante el siglo XVIII la difusión de los problemas de salud derivados del trabajo en las Minas tuvo en los propios dirigentes y médicos de la explotación a sus principales difusores, en el siglo XIX será nuevos protagonistas y casi en su totalidad médicos ajenos a las Minas; lo que demuestra el interés que despertó los trabajos y la salud laboral de sus operarios en la mina más antigua de España.

Junto a los estudios médicos, mayoritariamente dedicados a la descripción y estudio patogénico de los cuadros clínicos que presentaban los mineros, también se realizaron algunas aportaciones desde el campo de la higiene industrial, que tuvo en la minería uno de sus terrenos abonados. En 1884. Vio la luz en la Revista de la Sociedad Española de Higiene un estudio del doctor Ángel Fernández de Velasco, a la sazón co-director de dicha publicación, titulado “Higiene de las minas y mineros de Almadén” donde se incluía un somero repaso del proceso productivo practicado en las Minas señalando los riesgos más destacados en diferentes labores mineras. A finales del siglo que nos ocupa aparecerán un buen número de acercamientos generales sobre la higiene laboral y muy ligados al pensamiento de cambio social y progreso, buscando el bienestar de la clase obrera, de los mineros de nuestro país, en particular, incluyendo menciones al problema de hidrargirismo en el Establecimiento de Almadén.

Desde el apartado médico del trabajo en las labores mineras, nos van a llegar diversos estudios y escritos por parte de los propios facultativos e ingenieros y por importantes médicos que por distintos motivos fijaron su atención en Almadén. Entre este último grupo encontramos al madrileño Serapio Escolar que publicó en 1849 en la revista Annales de la Societé de Médecine Practique de la Province  d´Anvers un artículo sobre las distintas enfermedades que padecen los mineros de Almadén; en esta misma línea y seis años antes se había publicado en el Boletín de medicina, cirugía y farmacia un artículo fecha en Almadén en marzo de ese año y firmado con las iniciales de “V. de A. y T.”. Este mismo firmante y en la misma revista envió sendas “observaciones” sobre dos casos de obreros de las Minas aquejados de convulsiones y calambres como resultas de la exposición al mercurio. Ambas notas reflejan un buen conocimiento del Establecimiento, al igual que el estudio sobre las enfermedades de los mineros.

En la década de los ochentas, dos médicos franceses, visitaron las Minas plasmando sus resultados en interesantes escritos, Paul Raymond un breve estudio en el que recoge una amplia información obtenida a través de los servicios médicos del Hospital de Mineros. Por su parte, Maurice Letulle incorporó por vez primera en el caso de Almadén los recursos metodológicos del laboratorio a los tradicionales acercamientos clínicos para el estudio de los fenómenos neurológicos de la intoxicación mercurial, recurriendo a diversas técnicas de laboratorio para mostrar el efecto patogénico del azogue sobre el tejido nervioso, entre ellas la experimentación animal.

Otro estudio que aparece en este siglo XIX, influenciado por los artículos de Letulle, es el firmado por Ricardo Gómez de Figueroa que realizó las primeras determinaciones sobre el contenido químico del aire respirado en el interior de las galerías y aplicó diversas técnicas en laboratorio al estudio de los casos clínicos recogidos en su estudio. También nos anuncia su intención de realizar experiencias con animales para profundizar en el conocimiento de los elementos y medio que originan y desarrollan las lesiones neurológicas del hidrargirismo.

Como era de suponer, también los facultativos que trabajaban en el hospital de minero y tenían la realidad más cercana a ellos, al igual que los anteriores López de Arévalo y Parés, aportaron sus testimonios de manera muy especial. Así Gervasio Sánchez Aparicio que desempeñó durante un largo período el cargo de médico-cirujano, realizó un informe en 1857, a instancia de Fernando Bernáldez y Ramón Rúa Figueroa, ambos ingenieros que integraban la “Comisión de mejoras facultativas de Almadén” destacando la estadística asistencial del Hospital de mineros para fundamentar diversos aspectos del conocimiento de la realidad sanitaria de estos trabajadores.

Además de médicos e higienistas, los ingenieros de minas también van a aportar su granito de arena con trabajos y escritos ilustrativos, describiendo las malas condiciones de salubridad de las Minas y cómo ejercían negativamente sobre la actividad productiva. Entre los más precoces cabe destacar a nuestro paisano Rafael Cavanillas y Malo formado en nuestra escuela de Minas y que desempeñó importantes cargos técnicos tanto a nivel del Establecimiento de Almadén como a escala estatal, en 1835 fue designado Director General de Minas.

Las memorias de Fernando Bernáldez y Ramón Rúa, especialmente la publicada en 1861, los trabajos de Luis María Sánchez Molero dentro de la Revista Minera, el autor anónimo de las “Mejoras urgentes…” dentro de la Guía del Minero de 1848, y los “Apuntes para el estudio y reformas que demanda el Establecimiento de minas de azogue de Almadén” de la Revista Minera del autor Sergio Yegros, son los exponentes más destacados de la línea de pensamiento que otorgaba al progreso tecnológico la capacidad de resolver los tradicionales problemas del Establecimiento ya que el mantenimiento de un costoso sistema asistencial redundaba en el encarecimiento final del azogue extraído. La necesidad de reducir los costes de producción chocó, entre otros elementos, con el escaso rendimiento productivo de los trabajadores, debido en parte a las elevadas tasas de incapacitación laboral tributarias de las deficientes condiciones de trabajo, forzando a un replanteamiento de los objetivos empresariales que habían presidido la actividad de las Minas.

 

Colaboración personal publicada en el libro de la festividad de la Virgen de la Mina,  1995.

 

Almacén donde se empacan los Azogues y su proceso.

 

Descripción Inscripción manuscrita, a pluma y tinta negra, en el borde inferior: "1. El que saca el Azogue para pesarle / 2. Peso del Azogue / 3. El que lo recibe en la primera Badana ó Baldes / 4. Elque reconoce los Baldeses / 5. El que remuda [?] al quarto / 6. El que ata el Baldres / 7. El que pasa el primer atado à la segunda oficina / en que se pone segundo Baldes / 8. El sobrestante / 9. La segunda oficina para el segundo Baldes / 10. El tercer atado de donde pasa al encajona- / miento ....."
  Inscripción manuscrita , a pluma y tinta china negra, en el verso: "Madrid-1879"
   
  Agustín de Betancourt realizó, en julio de 1783, un estudio de las minas de Almaden, por encargo del Conde de Floridablanca; tras la visita redactó tres memorias ilustradas con dibujos; este dibujo estaría relacionado con uno incluído en: Tercera memoria sobre las operaciones que se hacen dentro del cerco en que estan los hornos de fundicion de Almaden / Agustín de Betancourt y Molina. 1783. (BN, Mss. 19429)
  Barcia lo incluye entre los dibujos anónimos españoles del s. XVIII
  Dibujo sobre papel atribuido a Agustín de Betancourt, agarbanzado verjurado 243 x 370 mm,

 

PRIMERAS APORTACIONES SOBRE ASPECTOS SANITARIOS EN LAS MINAS DE ALMADÉN.

Almadén y sus Minas han sido no sólo el punto de arranque de las preocupaciones médicas españolas por las consecuencias nocivas de las distintas labores que se realizaban, sino también el terreno en el que han cristalizado algunas de las principales contribuciones de numerosos médicos e higienistas, en especial del siglo decimonono, acerca de los problemas de salud en el mundo laboral.

 

Las minas de Almadén han sido desde sus comienzos y en especial desde el siglo XVIII hasta la actualidad las mayores productoras mundiales de azogue. Su explotación alcanzó en la segunda mitad del siglo XVI una extraordinaria relevancia económica derivada del papel que jugaba el mercurio como elemento fundamental para extraer oro y plata americanos mediante amalgamación. Junto a su contribución a las finanzas coloniales, el rasgo más sobresaliente del trabajo en estas minas era su extremada nocividad para la salud de los operarios.

 

Garantizar el regular abastecimiento del metal líquido en las minas argentíferas americanas exigió un considerable esfuerzo para incrementar la producción. Intensificar las labores y la inevitable profundización de los frentes de avance propiciaron un empeoramiento de las condiciones de trabajo. Estas causas hicieron que a partir del siglo XVIII se colocara en un primer plano los problemas de salud de los mineros, condicionado a que era necesario mantener la capacidad productiva de las minas, sin detener ni limitar los intereses de la Corona Española.

 

La confluencia de estas circunstancias explica la temprana presencia de sanitarios en la explotación, así como la precoz dotación de medidas asistenciales para paliar los efectos perjudiciales del trabajo en las minas. Desde mediados del siglo XVI contaron con los servicios de un médico y, desde 1568, con una enfermería para asistir a los mineros; pero tendrá que pasar dos siglos hasta que los trabajadores contaran con un Hospital.

 

Será a partir de dicho siglo y a través de los médicos y responsables de la explotación cuando aparezcan los primeros escritos y testimonios, que desde diversas esferas, no sólo médicas, plasmen la contribución que las minas y sus trabajadores, han dado a la medicina, a la ciencia y a la investigación médica española y mundial.

 

La primera aportación relevante fue la memoria presentada por Antoine de Jussieu a la Academia de Ciencias de París en 1719 después de haber realizado una visita a las Minas, logrando una gran difusión gracias a la inclusión de la obra de Álvaro Alonso Barba en 1751.

 

Postriormente aparece otra valiosa aportación, de los efectos del mercurio sobre los trabajadores de Almadén, la del médico Francisco López de Arévalo quien en junio de 1755 remitió una carta con una descripción de los padecimientos de los mineros al médico francés Francois Thiéry, éste publicó posteriormente, en 1791, todas las informaciones recibidas que había solicitado de diversos médicos españoles, para escribir una topografía médica de nuestro país. La carta del médico de Almadén estaba recogida en dicho libro.

 

El citado Francisco López de Arévalo desempeñó el cargo de médico-cirujano de las Minas y su Hospital desde comienzo de los años treinta hasta 1761 en que se jubiló.

 

Su sucesor fue el médico catalán José Parés y Franqués, el cual trabajó hasta su fallecimiento en octubre de 1798 en Almadén, cerca pues de cuatro décadas, que significaron el despegue definitivo de los niveles de producción y desde el punto de vistas asistencia, por el auge de la actividad del Hospital de Mineros.

 

Parés confeccionó una trilogía consagrada a diversos aspectos, toda ella inédita, se desconocen las razones que determinaron la no impresión de los manuscritos; tal vez una de las razones pudiera ser el panorama que describe sobre las condiciones de vida y trabajo de los mineros, en aras a incrementar los fondos destinados a la asistencia sanitaria del mineraje. Pero su obra más importante fue sin duda Catástrofe morboso de las minas mercuriales de la villa de Almadén del Azogüe”, el adverso panorama sobre la condiciones de vida y trabajo de los mineros que Parés proporcionaba en su texto lo convirtieron en un documento comprometido más allá de su condición de estudio médico. Parés apelaba con su relato a la compasión del Rey en un intento de justificar e incrementar los fondos asistenciales destinados por las minas a la recuperación de los trabajadores y sus familias. Sea como fuere, los responsables de la Real Hacienda no consideraron oportuna la impresión de la obra que ha permaneció inédita.

 

De la mima época fue la publicación en 1775 del irlandés Bowles “Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España” que dedica su capítulo inicial a la descripción de la mina de cinabrio de Almadén.

 

También de este siglo quedaron algunos escritos donde destacan la gran preocupación por la salud de los mineros, entre ellos se conocen algunos de los máximos responsables locales de la explotación, Francisco Javier de Villegas y Gaspar Soler, o los directores facultativos Enrique Storr y Juan Martín Hoppensack, sólo éste, técnico alemán que entro al servicio de la Corona en 1783 como Director y delineador de las minas y profesor de Geometría subterránea y Minería práctica de la Escuela de Ingeniería de Almadén, consiguió ver impresas algunas de sus contribuciones.

 

En esta misma línea de acercamientos podría enmarcarse las tres Memorias redactadas en 1783 por el ingeniero canario Agustín de Betancourt y Molina. Junto a las excelentes descripciones de algunas tareas, Betancourt propuso diversas modificaciones técnicas destinadas a aumentar el rendimiento, reduciendo mano de obra y limitando los riesgos ocupacionales a que estaban expuestos los operarios.

 

Si durante el siglo XVIII, la difusión de los problemas de salud derivados del trabajo en las minas de Almadén, tuvo en los propios dirigentes y médicos de la explotación a sus principales difusores, en el siglo XIX serán nuevos protagonistas y casi en su totalidad médicos ajenos a las minas; lo que demuestra el interés que despertó la salud laboral de sus operarios en la mina más antigua de España.

 

 

Colaboración personal publicada en el libro de la festividad de la Virgen de la Mina.1994.

 

Personal sanitario en 1950.
Personal sanitario en 1950.

DEFENDAMOS LO NUESTRO

Eliminar el Partido Judicial de Almadén es aislar aún más a esta comarca, está claro que la demarcación con una cobertura de 14.000 habitantes, no llega por si sola a los 100.000 exigidos para poder ser cabeza de partido judicial de ahí que se contempla su fusión con Puertollano.

 Pero por el contrario, la demarcación de Almadén cumple y con creces los requisitos de distancia establecidos para mantener su partido judicial e incluso hay municipios en la comarca que no disponen de transportes públicos para unirlos con Puertollano en el hipotético caso de que se unifiquen los dos partidos judiciales.

Puertollano defiende sus intereses  pero ni aún sumando la demarcación de Almadén llegarían a los 100.000 exigidos por el CGPJ y quizá se vean obligados a unirse con Ciudad Real.

 No olvidemos que de no ser por la injerencia de Puertollano para no perder su propio partido judicial, la propuesta inicial del CGPJ  contemplaba Almadén como partido único.

 

Esta universidad forma parte de la historia de Almadén y debe seguir formando parte de su futuro como uno de los pilares de su desarrollo.

Por la educación, por la cultura, por la economía y por los tantos años que se lleva trabajando y luchando para que siga adelante, por todas las personas que han pasado por ella y que seguro hoy están haciendo mucho por este país, por toda la comarca de Almadén y por el futuro de los almadenenses: DEFENDAMOS ALMADÉN.

LA CALLE ALMADÉN DE MADRID.

Una placentera mañana de primavera, Don Antonio se encontraba realizando su visita médica domiciliaria por el madrileño Paseo del Prado. Al llegar a la altura de la travesía de Fúcar se dispuso girar a la izquierda, en ese momento observó un gran revuelo de gente en la esquina de dicha travesía con la calle Fúcar. Contempló como dos maceros municipales con dalmáticas de gala de rico terciopelo rojo con el escudo heráldico de Madrid bordado en oro, hacían guardia de honor bajo una placa tapada con la bandera española. No tardaron en llegar el señor alcalde y autoridades de la Villa, que con elegante protocolo de la sencillez, sin los discursos de rigor, esperando unos segundos para que los presentes prestaran la máxima atención al momento que se iba a vivir, tiró del cordón y descubrió el nuevo rótulo que había de tener esta antiquísima travesía, que a partir de ese inolvidable segundo, pasaría a llamarse CALLE DE ALMADEN.

 

Don Antonio se dispuso a seguir con su visita, cuando de repente su mirada se detuvo en el rostro familiar de un joven, con gafas, que mezclado entre el público y cerca de las autoridades, contemplaba emocionado la ceremonia. Este muchacho era Luis Cavanillas Avila, autor de este cambio de rotulación viaria, el cual no veía desde hacia algo más de tres años, cuando terminó su licenciatura.

 

La génesis de una soñada variación de nombre en el callejero madrileño se la escuchó tantas veces directamente a Luis, que hoy mismo la podría recordar con facilidad. La amistad que creció entre ambos, viene de cuando coincidían en la farmacia de la Calle Fúcar, donde Luis trabajaba como mancebo interno. Trabajo que le permitía sufragar los gastos de los estudios de Letras, de sus libros y matrículas en la Facultad de Derecho, proseguidos más tarde con los de Periodista, entre otros, en la Escuela de Periodismo de “El Debate”.

 

Muchas veces, cuando Luis hablaba de Almadén, su pueblo natal, lo hacía con tanto interés e ilusión que el que le escuchaba quedaba admirado por su oratoria y envuelto en su entusiasmo.

 

-        Don Antonio, sabía usted que la calle de Fúcar le debe su nombre a que en ella tenía su palacio una familia de banqueros origen suizo-alemán que gozaban de grandes riquezas e influencias y alcanzó el Condado de Fúcar; el primer Fúcar que vino a España fue en tiempos de Carlos V, y los últimos alcanzaron el de Felipe IV. Fúcar fue el banquero del Emperador, prestándole grandes sumas para sus empresas guerreras y la lucha contra el protestantismo; para garantizar esos empréstitos el monarca le concedió el arrendamiento de las minas de Almadén.

 

Pero Luis, cuando hablaba de su pueblo, perdía la noción del tiempo y continuaba sin parar:

-        Los Fúcares en Almadén hicieron grandes obras para la explotación del mercurio, la consolidación y seguridad de las minas en beneficio de los mineros; crearon la asistencia a los intoxicados por el azogue, y..., hasta Cervantes, aludiendo a la riqueza de estos próceres, escribe en el Quijote una frase que se ha hecho popular y que se aplica a los potentados, o a los que presumen –esto en sentido jocoso-, diciendo: ¡es un Fúcar!.

 

Después de hablar un rato, recordar anécdotas de años pasado y de preguntarle por su hermano Lorenzo y su padre Estanislao, ambos médicos, igual que Don Antonio, y que tantas veces le había hablado de ellos, como del Hospital de Mineros San Rafael de Almadén, lugar de trabajo de su padre; se despidieron con un fuerte abrazo.

 

Pero no pasó un mes cuando recibe de nuevo noticias de él, desde Almadén y a través de una carta, le anunciaba la próxima actuación de la Masa Coral de Mineros de Almadén en el Concurso Nacional organizado por Educación y Descanso que se celebraría dentro de unos días en Madrid. Pudo comprobar como después de la actuación, esa misma noche los mineros cantores de Almadén, dirigidos por el maestro Cardeñosa, desfilaron por la recién bautizada calle, con sus carburos encendidos e indumentaria de trabajo, cantando canciones de fiesta, de labor, de plegaria a la Virgen de la Mina y por último su Himno de Almadén; rubricando así la satisfacción del pueblo por tener Almadén una calle en la capital de España.

 

Don Luis Cavanillas Avila, uniendo el recuerdo de Fúcar a Almadén, lo que este país debía a Almadén, y pensando a la vez la confusión que para el vecindario representaba el que, el mismo personaje –Fúcar- tuviera calle y travesía, se decidió por proponer que la travesía de Fúcar se llamase calle de Almadén, propuesta que aceptó el Ayuntamiento ante el peso de su razonada y respetuosa instancia, dirigida como Presidente del Centro de Iniciativa y Turismo que él fundase, años después, cuando era ya un ilustre Licenciado en Derecho, un destacado Periodista y un ameno Cronista de Almadén. 

 

Colaboración publicada en la Revista de la Asociación Cultural "Amigos de la Música" en el año 2000.

 

GUERRA INDEPENDENCIA: ACCIÓN 19 JUNIO 1812, ALMADÉN.

En este año que conmemoramos la primera Constitución Española de 1812, quiero traer a nuestra memoria un acontecimiento que nuestros antepasados viviendo con cierta intensidad. Almadén hace dos cientos años estaba dominada por los franceses, los cuales abandonaron la localidad en septiembre de ese mismo año, apareciendo la primera acta del Ayuntamiento Constitucional el día 6 de octubre. Dicho acontecimiento fue una acción militar, dada en Almadén por los comandantes Francisco Laso y Claudio Escalera, contra la guarnición francesa enemiga.

 

Los Comandantes Don Francisco Laso y Don Claudio Escalera, desde Siruela con fecha 19 de Junio, dan conocimiento al Marqués de Monsalud, de la operación que practican con los escuadrones de su mando el día 18 sobre Almadén, donde esperaron encontrar según los avisos que tenían, con el Comandante de los Husares Francos de Valdepeñas Don Francisco Abad.

Habiendo atacado la guarnición de Almadén que salía de este puesto, tuvieron que retirarse, causándoles la pérdida de 5 Dragones muertos y bastantes heridos, por nuestra parte perdimos 2 caballos

19 Junio, Almadén
_________________

Excmo. Señor.

 

El Intendente honorario y Subdelegado General de la Mancha Don Ramón Antonio Pico nos ofició con fecha del 14 del presente desde Fontanarejo a fin de que los reunidos en la Villa de Agudo procediésemos de acuerdo con Don Francisco Abad, Comandante de los Husares Francos de Valdepeñas que con fecha 12 le oficiaba desde Abenojar a las 5 de la tarde haciéndole presente”. Que a pocos momentos después emprendería su marcha por Almodovar con la Infantería y Caballería de su mando reunidas en Brazatortas para penetrar por Alcudia con dirección a Almadén. Para poner en este encioso? lo que se nos proveía en este oficio, de lo que nos prometíamos un feliz éxito , nos reunimos en la Villa de Agudo el día 17 y emprendimos nuestra marcha en la noche del mismo para dicha villa de Almadén, a cuyas inmediaciones creíamos se hallaría ya Abad. Llegamos al amanecer del 18 a las cercanías de dicha Villa y no encontramos quien nos diera noticias de su paradero. Ciertamente que era una temeridad emprender nosotros una acción con las fuerzas que tenían en Almadén que se componían de 120 Caballos y 200 Infantes, y las nuestras no llegaban ni a las suyas de Caballería, pero a pesar de todo esto como veíamos a nuestra tropa con un decidido ánimo de batirse, destacamos nuestras Guerrillas por el Camino que se dirige desde Chillón a Almadén permaneciendo nosotros con la tropa en un llano a la izquierda . Llegaron nuestras Guerrillas hasta las calles del Pueblo a cuyo tiempo empezaba a salir su caballería. Nuestro principal objetivo era llamarlas al llano para operar según sus fuerzas pero esta se recelaba mucho de nuestras llamadas. Después del continuado fuego que por espacio de 2 horas hicieron nuestras Guerrillas por 3 puntos que lo amenazaban, se descubrieron 2 columnas compuestas cada una como de 40 Caballos , a estas las rechazamos por 3 veces nuestras Guerrillas hasta los cercados del Pueblo, y cuando nos preparábamos para un escape general sobre ellas que deseaban con ansia nuestros soldados, sin avisarnos que entraba en Chillón una columna enemiga compuesta de 60 o 70 Caballos que había venido por una vereda oculta y por nuestra retaguardia se dirigía a tomar el Camino de Siruela y Agudo, único punto por donde nos debíamos retirar. En este caso no pudimos menos de mandar a nuestras Guerrillas se retirasen con todo orden, como lo ejecutaron y a pesar de la fuerza con que redoblaban la marcha, sus columnas iban ganando el terreno a Palmo.? Que se le disputaban nuestras Guerrillas con el mayor denuedo, al llegar a la falda del Puerto por donde va el Camino ya advertimos que un trozo de su caballería trataba de tomar la altura a … que nosotros, pero nada consiguieron y viendo la …. que nos retirábamos les obligamos a que hicieran lo mismo, habiéndoles causado la pérdida de cinco Dragones muertos y bastantes heridos , los que introdujeron en Almadén con bastante estratagema, sin haber por nuestra parte mas que la de dos caballos. No podemos menor de poner en la otra consideración de VE. La disciplina y orden esta tropa, recomendole muy particularmente la que se se hallaba de Guerrilla al mando del teniente don Santiago Holgado y Don Vicente García , el 1º de los Husares de Consuegra y el 2º de los Manchegos

 

Todo lo que ponemos en noticia de VE.

 

Siruela 19 de Junio de 1812

 

Excmo. Señor

Claudio Escalero, Francisco Laso

 

CASTILSERAS. ANÁLISIS JURÍDICO DE SU INCORPORACIÓN A LA CORONA

Hace algún tiempo que encontré este interesante análisis jurídico de la incorporación de la Dehesa de Castilseras a la Corona, donde una vez más demuestra que éste, tan traído tema de Castilseras para los almadenenses, tiene posible solución a través de "la ley de arrendamiento rústicos y leyes de aplicación en la explotación forestal y ganadera". Dicho análisis comienza planteando el tema de la siguiente manera:

 

“Castilseras tanto como dehesa como después siendo encomienda de la Orden de Calatrava estuvo consignada a las minas de Almadén: primero para dotarlas de la leña y madera necesarias; segundo, para que los carreteros que llevaban el azogue a Sevilla cortaran la madera que precisasen para el reparo de sus aperos y para que pastasen sus bueyes; y tercero, para que pastaran en ella, igualmente, los bueyes de la Real Factoría de Carretas de Almadén”.

 

“Esta supeditación a las minas de Almadén se conformó como una carga impuesta a la encomienda, especialmente desde la incorporación de los maestrazgos de las Órdenes militares a la Corona desde los Reyes Católicos y luego definitivamente con Carlos I en 1523. Con posterioridad su explotación mediante el arrendamiento, primero de las rentas de los maestrazgos y posteriormente sólo de la explotación de las minas por los comerciantes genoveses y alemanes, fundamentalmente los Fugger, provocó conflictos por el aprovechamiento ganadero o maderero que convenía a la Orden o a los arrendadores, conflictos que provocaron despoblación y depreciación de la zona. Este es uno de los motivos por los cuales pudieron finalizar los arrendamientos de los Fugger y la vuelta de las minas a la Hacienda real (dependiendo del Consejo de Hacienda), a partir de finales de 1645, pasando posteriormente a la Junta de Azogues (orden de 15 de octubre de 1708), y al Consejo de Indias en enero de 1717, hasta que en 1735 se creó el Tribunal de la Superintendencia General de Azogues, que se encargó de las minas de Almadén".

 

"En esta situación se mantuvo hasta que el 10 de junio de 1778 Gaspar Soler, superintendente de las minas, suplicó al rey que Castilserás fuera agregada al término de Almadén, justificándolo en la falta de trabajadores para las minas, especialmente en verano que los forasteros se volvían a sus lugares, no hallándose gente para los desagües y maderación, al ser Almadén y su vecindario muy reducidos.

 

Consideraba que con la agregación de Castilseras se lograría:

 

— Aumentar su vecindario «facilitando a sus vecinos la extensión de labores para sementeras, tomando en ella algún desahogo para convalecer de los trabajos de las minas».

— Mayor producción de granos y frutos, sin necesidad de traerlos de fuera que suponía un encarecimiento de los productos.

— Menor quebranto de la salud de los mineros.

— Nuevos descubrimientos de metal.

— Menores costos a la Hacienda en la manutención de las dos carreterías, pues en invierno no habría que alimentar los bueyes con paja y centeno en los tenados.

— El hospital y capilla podrían tener más fondos si se les adjudicaran los diezmos de la encomienda.

— Las hierbas que quedaban en el intermedio de las labores podrían aplicarse a las urgencias del mineraje y al pueblo, por ser muy escasos los propios de la villa (3.000 rs. al año)”.

 

“Ante tal solicitud el rey pidió al papa que le permitiera la incorporación de la encomienda de Castilseras a la Corona de España, lo que aceptó Pío VI mediante el breve de 11 de agosto de 1778, por el que agregó e incorporó perpetuamente la encomienda de Castilseras, que se encontraba vacante, con su territorio, jurisdicción, bienes, frutos y productos, rentas, derechos y acciones a la Real Cámara o Erario, con la obligación de que se cumplieran ciertas misas y demás cargas piadosas. En virtud de dicho breve y de una real orden de 29 de marzo de 1780 el gobernador de Almadén, Gaspar Soler, en nombre de S.M. tomó posesión de la encomienda, según deslinde, amojonamiento e inventario practicado el día 10 de abril”.

 

“Ante este breve se puede hacer una serie de reflexiones que afectan a dos aspectos fundamentales: por un lado llama la atención que, en plena época de regalismo borbónico, se siga manteniendo preceptivamente la concesión de un breve papal autorizando la incorporación de Castilseras a la Corona y su anexión a Almadén, que nos llevan a buscar los precedentes en la incorporación a la Corona de bienes de las Órdenes Militares durante el siglo XVI, sin embargo el contenido del breve papal difiere respecto a las bulas y breves del siglo XVI, puesto que en éstas se trataban de verdaderas expropiaciones, que conllevaban una compensación económica que frecuentemente fueron juros situados en rentas de la Corona; por el contrario en el caso de Castilseras más bien se trata de una donación modal, que presenta condiciones de tipo espiritual, como se ha dicho arriba <de favor fidei> que en gran medida van a estar latente como una carga de la dehesa”.

 

“Por otra parte, con dicho breve se está procediendo a dar forma jurídica a la consideración de bien anejo de Castilseras a las minas, situación que durante siglos se había mantenido de hecho, motivo por el cual fueron frecuentes los pleitos entre los arrendadores de las minas y la Orden, pero que ahora adquiere su naturaleza jurídica y, en definitiva, va a determinar la evolución de la zona hasta la actualidad”.

 

 

Sierra de Cordoneros (Solana de Castilseras)
Sierra de Cordoneros (Solana de Castilseras)