DOCUMENTOS

PLANO DE ALMADÉN

Callejero de Almdén
Callejero de Almdén

SOBRE EL LÉXICO

Mateo Alemán: la visita a las Minas de Almadén
Mateo Alemán: la visita a las Minas de Almadén
Diccionario inédito voces minería S-XVIII
Diccionario inédito voces minería S-XVIII

CAMINO REAL DEL AZOGUE

CASTILSERAS

Análisis jurídico de su incorporación a la Corona
Análisis jurídico de su incorporación a la Corona

ESTUDIO SOCIOECONÓMICO

Estudio Socioeconómico del Valle de Alcudia y Sierra Madrona
Estudio Socioeconómico del Valle de Alcudia y Sierra Madrona

TRABAJO

ACTITUDES INTELECTUALES FRENTE  A LAS CONDICIONES DE TRABAJO  EN LAS MINAS DE ALMADÉN 1760-1860
ACTITUDES INTELECTUALES FRENTE A LAS CONDICIONES DE TRABAJO EN LAS MINAS DE ALMADÉN 1760-1860
El trabajo en las Minas de Almadén, 1750-1855,
El trabajo en las Minas de Almadén, 1750-1855,
Memorias sobre las Minas de Almadén por Agustín de Betancourt
Memorias sobre las Minas de Almadén por Agustín de Betancourt

SISAPO

HIPÓTESIS LOCALIZACIÓN

SISAPO VETUS, SISAPO NOVA

HIPÓTESIS EPIGRÁFICA

MEDICINA

MEDICINA Y MINERÍA EN EL ALMADÉN DEL SIGLO XVIII. JOSEPH PARÉS Y FRANQUÉS
MEDICINA Y MINERÍA EN EL ALMADÉN DEL SIGLO XVIII. JOSEPH PARÉS Y FRANQUÉS
Un testimonio médico sobre las condiciones de vida y trabajo de los mineros de Almadén en la segunda mitad del siglo XVIII
Un testimonio médico sobre las condiciones de vida y trabajo de los mineros de Almadén en la segunda mitad del siglo XVIII

GEOLOGÍA

Los primeros estudios sobre la geología de Almadén
Los primeros estudios sobre la geología de Almadén

MERCURIO

TOXICOLOGÍA DEL MERCURIO. ACTUACIONES PREVENTIVAS EN SANIDAD LABORAL Y AMBIENTAL
TOXICOLOGÍA DEL MERCURIO. ACTUACIONES PREVENTIVAS EN SANIDAD LABORAL Y AMBIENTAL

ARCHIVO MINAS DE ALMADÉN

ARCHIVO PARROQUIAL

LIBROS

MINAS DE ALMADÉN

Memorias de las Minas de Almadén. 1872 por Rafael Cabanillas
Memorias de las Minas de Almadén. 1872 por Rafael Cabanillas
Almadén y sus reales minas en el siglo XVIII. Tesis doctoral de Rafael Gil.
Almadén y sus reales minas en el siglo XVIII. Tesis doctoral de Rafael Gil.

CATASTRO DE ENSENADA

DICCIONARIO MADOZ

RELACIONES TOPOGRÁFICAS DE FELIPE II

FONTANOSAS 1941-2006

GASTRONOMÍA LOCAL

EL QUIJOTE

Para disfrutar con la lectura interactiva del Quijote
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MATEO NAGUELIO, ÚLTIMO ADMINISTRADOR DE LOS FÚCARES.-

   En mi afán por la lectura y la investigación sobre la historia de mi pueblo, el último escrito o trabajo que ha llegado a mis manos ha sido una publicación del año 1947 de Idelfonso Romero titulado “Mateo Naguelio. Introducción y notas a un episodio del siglo XVII”. Llegado este momento he creído conveniente e interesante el conocimiento y la investigación de quién fue Mateo Naguelio, su mandato dentro de las Minas, dificultades, denuncias y hasta su testamento, lo que supuso para la Hacienda y la dudosa actuación de sus albaceas.

   Durante su mandato como Administrador de las Minas desde el 16 de noviembre de 1642 hasta su muerte en 1651 van a desarrollarse dos grandes acontecimientos para la historia de las Minas de Almadén: por un lado la finalización de la explotación por parte de los Fúcares a partir del 1 de enero de 1646, pasando a ser la Real Hacienda la que explotara las minas directamente; y por otro lado, desde el punto de vista metalúrgico, el aumento y cambio extraordinario que va a sufrir la producción de mercurio con los nuevos hornos introducidos por Bustamante en ese mismo año.

   Los Fúcares tuvieron casi siempre al frente de la Administración a personas de nacionalidad alemana. El último de estos administradores fue Mateo Naguelio que comenzó trabajando como pagador de la mina y la fábrica desde el 20 de marzo de 1639 hasta el 29 de enero de 1641, que hizo coincidir ambos cargos ejerciendo como administrador interino, debido a la enfermedad que padecía el hasta eses momento administrador Guillermo Sayler.

 

Galería de forzados mandada construir por Naguelio en 1644. Comunicaba la cárcel con la Mina del Pozo.

Durante el período que duró su cargo tuvo diversas dificultades y maniobras por parte de otras personas  para separarle de su puesto. Así, el licenciado Alonso Fernández es considerado como la persona que estaba detrás de la denuncia dirigida al Presidente del Consejo de Hacienda, contra Naguelio, nada más saberse que la Real Hacienda se hacía cargo de la Mina, basándose en los siguientes cargos: que debido a la mala administración, la Mina estaba perdida en beneficio propio, acusándole de quedarse con el dinero; que además se quedó con dinero de unas cargas de leña solicitada para cocer mineral de los vecinos de Chillón; que amenazaba con embargar carretas y caballos para portear la leña si no se abasteciese adecuadamente la fundición; y que en el huerto que se le dejaba había hecho una tenería a la que abastece valiéndose de tercera persona.

   Como era lógico y una vez que la Real Hacienda se hace cargo de la Administración de las Minas, el presidente del Consejo de Hacienda con fecha 28 de febrero de 1646 escribe y pide información, secretamente, de esta denuncia al padre responsable del convento de franciscanos de Chillón, el cual exculpa a Naguelio, negando todos los cargos que se le imputaban. Posteriormente el propio Mateo se dirigió a la Corte para defenderse ante tal denuncia. Vuelve con Real nombramiento como Administrador de las Reales Minas de Almadén, el 25 de agosto de 1646, reconociéndole todos los privilegios y emolumentos que tuvo con los Fúcares (1200 ducados anuales, 100 fanegas de trigo, 100 de cebada y 24 arrobas de aceite, además de criados, médico, cirujano y botica gratis, vivienda, un huerto,…)

   Es aquí cuando comienza una feroz lucha interna por el Poder. Así, Bustamante es nombrado Superintendente de las Minas el 9 de noviembre de 1647, pidiendo seguidamente a la Corte la destitución de Naguelio de su cargo de Administrador, alegando para ello incompatibilidad, lo que origina multitud de roces y conflictos entre ambos.

   Con este escenario llegan Bustamante y el Conde de Molina a Almadén el 31 de enero de 1648, piden a Naguelio que se dirija a la Corte, a lo cual este último accede realizando tal viaje al mes siguiente. De dicho viaje Naguelio vuelve rehabilitado como Administrador, contando con la consideración del Conde de Molina el cual le respalda como hombre europeo y de la minería.

   De esta forma, conformado el mapa del poder en las Minas, ejerciendo el Conde de Molina como Juez entre Bustamante y Naguelio, considerado padrino de la nueva fundición, miembro del Consejo de Hacienda, se le nombra Comisario Superintendente por encima de ambos.

 

Capilla de San Miguel construida en 1645 por orden de Naguelio.

Durante su administración, Naguelio, desarrolló importantes obras en Buitrones, en las Minas del Pozo y en la Contramina. Pero si hay que destacar alguna, ésta fue, debido a su trascendencia, la comunicación subterránea entre la cárcel y la mina.

   El 11 de julio de 1651 se siente enfermo y otorga testamento ante el escribano Alonso García. A partir de ese momento es cuando comienza el último episodio de la vida de Naguelio, capitulo desagradable para el protagonista, molesto para los albaceas y sin resultado provechosos para nadie que no fuera la Real Hacienda.

   Al día siguiente y ante el mismo escribano es anulado y redactado un nuevo testamento, momentos antes de sobrevenirle la muerte, por lo que éste queda sin firmar. En este último testamento Naguelio deja como albaceas al contador de las Minas, Juan de Bair y a los licenciados Sebastián Martín de Velasco y Juan de Barea, a la vez presbíteros.

   El testamento viene a decir que se declaraba alemán y católico, mandaba se le enterrase en la Iglesia Parroquial, en la sepultura que tenían los Fúcares y Su Majestad. Se le diría una misa de cuerpo presente, rezada en el altar de San Pedro y acompañado su cuerpo por la Clerecía de la villa y por los monjes franciscanos del Convento, por aquel entonces había un total de 19 clérigos, de ellos 16 eran sacerdotes, un minorista y dos tonsurados.

   Además indica su deseo de que se le diga misa de cabo de año y se le haga novenario en los tres días acostumbrados; dos mil misas por su alma y las de sus padres y abuelos, a cada ermita y cofradía un real de limosna, las cofradías eran: “Nuestra Señora del Rosario; de las Ánimas; de la Vera Cruz; de San José; del Santísimo; de Santa Lucía; del Carmen; de Santiago; de San Sebastián; de la Concepción y de la Caridad”. A su servidumbre dejó testamentado se le diera: “a Juana Rueda mil reales, a Bartolomé un luto, a Carlos su criado un luto y quinientos reales, a María cincuenta reales además de su salario y a los demás criados el salario correspondiente”.

 

Naguelio manda construir en 1643 la Tenería para fabricar especialmente las zacas de cuero para desagüar la mina.

Continúa el testamento con las deudas y préstamos a personas para que sus albaceas cumplan después de su muerte. Para satisfacer los gastos y deudas pide se aparten tres mil ducados, después pide que se haga inventario y diligencias de sus bienes y encarga que no entre en su casa la Justicia, algunos temores tenía el Administrador Naguelio de lo que podía suceder, como así sucedió, después de su muerte. La real Hacienda le embarga todos sus bienes, para que estuvieran a resultas de las cuentas que habían de tomársele como pagador de la mina; los albaceas sólo pudieron coger el dinero para pagar las misas y el funeral, lo cual importó 70 reales y medio.

   En la visita eclesiástica de 1656 realizada por García de Velasco, Visitador General de Ciudad Real y Campo de Calatrava se interesó por el testamento de Mateo Naguelio, ya que dejaba por heredera de sus bienes, una vez cumplido el mismo, a su alma, para que sus bienes se distribuyesen en misas y obras pías; es decir, quedaría integro el resto para la Iglesia. Investigado el caso por dicho visitador, tomó declaración a los albaceas, encontrando sospechas suficientes y pruebas de que habían existido cobros de deudores con Naguelio, no siendo contabilizadas y procediendo a su reparto entre ellos, así como diversas actuaciones de compra y venta de cueros para la tenería de extraña naturaleza. En vista de estos sucesos y de la no presencia para un nuevo interrogatorio solicitado por dicho Visitador, éste procede a excomulgar a los albaceas, licenciados y presbíteros: Sebastián Martín y Juan de Barea.

   A la vista de toda la documentación disponible, así como haciendo referencia a otros muchos aspectos de las actuaciones de Naguelio, y de sus albaceas, en la actualidad queda patente la duda de que tal vez, este segundo testamento fuera en realidad totalmente falso y estuviera amañado por los albaceas y testigos que lo firmaron.

 

 

 

Colaboración personal publicada en el libro de Ferias y Fiestas de Almadén. Año 1995.

¿EL MARISCAL TITO EN ALMADÉN?

Hace unos días encontré un artículo o una pequeña noticia que apareció en el ABC  el 21 de marzo de 1973, en su página 14, una foto de una fachada y un pequeño titular “EN ESTA CASA DE ALMADÉN VIVIO TITO”.

Siempre habíamos oído que las Brigadas Internacionales estuvieron en Almadén durante la Guerra Civil y que el Mariscal Tito estuvo viviendo aquí y estuvo al frente de ellas, algo que nunca estuvo acreditado. Convirtiéndose en una verdadera leyenda.

 

En mi opinión es que no está demostrado de que Tito estuviese en España combatiendo al mando de alguna unidad de las B.I, yo me inclino por la tesis tradicional que afirma que desde Paris ayudó en la organización de dichas brigadas. En vida, Tito siempre lo negó, a lo sumo afirmó ser uno de los organizadores de las Brigadas Internacionales, pero  desde París.  

De poder ser demostrado que estuvo en España tendría que ser situado entre octubre de 1936 y 1937 (se sabe que estuvo en París), a partir del verano de 1937 Milán Gorkic (secretario general de partido yugoslavo hasta ese momento) fue llamado a Moscú y bajo falsas acusaciones fue víctima de la purga de Stalin y desde 1938 Josip Broz (Tito) fue el nuevo secretario general del partido y se le sitúa en Zagreb, en Moscú era conocido como por su otro sobrenombre: "Valter".

El  asunto es que Tito en 1937 era un político con obligaciones de coordinación y viajero, y no un combatiente por lo que es un poco difícil de comprobar todo lo que se dice de él, en 1938 ya se encuentra más localizado.

 

Es un gran misterio si Tito estuvo en España o no. Andreu Castells afirma en su obra sobre los BBII, que Tito no luchó con los brigadistas, pero sí que confesó una breve estancia en Madrid.
Remi Skouteslky en su reciente obra: "Novedad en el frente", pone en duda que Tito estuviera en España..... 

Parece ser que nadie se pone de acuerdo sobre la estada de Tito en España, pero los testimonios existen. ¿Se trata de una especie de "leyenda urbana" causada por la popularidad que tuvo luego el personaje?.

En la revista Viajar por Aragón de Diciembre de 2005 se afirma que algunos testigos de los hechos vieron a Tito durante la toma de Mediana alrededor del 25 de Agosto de 1937, en las operaciones que formaron parte de la Batalla de Belchite, pero son solo testimonios que no se han podido comprobar.

No es de extrañar, por tanto, que creara una oficina en París para el reclutamiento de voluntarios que engrosaran las filas de las Brigadas Internacionales. Hasta aquí parece que llegó su actividad contra el Golpe Militar.

Todo apunta a que Tito no participó en la Guerra Civil española. La televisión yugoslava publicó en su día una serie biográfica presentada por él mismo en la que afirma este hecho. Parece ser que quería dejar claro que nunca estuvo luchando en la Guerra de España.

La duda surge cuando muchos combatientes, algunos brigadistas, aseguraron que Tito combatió con ellos codo a codo. Y no sólo en retaguardia, en el mismo Frente de Aragón, donde se libraron algunas de las más cruentas batallas de la Guerra. Sin embargo, sólo hay declaraciones, gente que afirma haberle visto. Nada más. Sólo una foto que no queda clara y que pudo ser tomada en cualquier otro instante.

 

Del grupo, Tito era el de la derecha.
Del grupo, Tito era el de la derecha.

No es extraño pensar que, si Tito hubiera combatido al fascismo en España, estuviera orgulloso de ello. Entonces, de haber ocurrido, ¿qué razón habría para ocultarlo? La leyenda de los amantes de la teoría de la conspiración dice que, quizá, Josip Broz no sobrevivió a la Guerra. Es más, ni siquiera murió “honrosamente” en batalla, sino traicionado por uno de los suyos, por la espalda. No sería el primero, ni el último. El PCUS y el PCE ejecutaron a decenas de combatientes antifascistas por no acatar al pie de la letra las ordenes llegadas del despacho de Stalin, ensimismado en su propio culto y con la creencia casi mística de que la divinidad le había puesto ahí. Y eso que todavía no había triunfado en la II Guerra Mundial. Es por ello que corrió una teoría que aseguraba que Tito fue asesinado y remplazado por un agente ruso que actuó como él hasta el final de sus días.

Atendiendo a tal extraña teoría, que habría engañado a todo el mundo durante casi 50 años, muchos han sido los que han empezado a ver fantasmas que probaría tal hecho. Se decía que Tito, en realidad, no tenía un acento claro. No tenía acento croata, ni serbio, ni esloveno, ni ningún otro de cualquier idioma o dialecto de Yugoslavia. Hablaba bien, pero se notaba que tenía un acento extraño. Obviamente, no se puede confirmar, pero eso se ha comentado. También está claro que un hombre que está 20 años deambulando por el mundo y hablando diversos idiomas, pueda perder su acento original.

Una leyenda cuenta que tras la II Guerra Mundial, por fin fue a visitar a su familia. Muchos han visto en este hecho un punto más a favor de la conspiración. ¿Por qué tardó tanto tiempo en ir a visitar a los suyos? Pero aún hay más. Se cuenta que tras la visita su madre dijo que ese no era su hijo. Claro, esto se puede interpretar de muchas maneras. Los conspiranoicos creen que hay que verlo en toda su literalidad, el Mariscal no era Josip Broz.

En fin,... que pruebas reales de que Josip Broz, alias Tito, muestren que acudiera a luchar a España, parece que no existen. Continúa la leyenda……

 

Foto actual del nº 11
Foto actual del nº 11

ALMADÉN EN EL CATASTRO DE ENSENADA

El Marqués de la Ensenada, el superministro del rey Fernando VI, solicita a los ayuntamientos   que contestaran a una serie de preguntas con fines esencialmente fiscales, entre los años  1750 y 1753 para conocer la estructura social de la población española en esta época; dicho interrogatorio se realiza en Almadén a finales de 1751.

La Villa se denomina como Almadén del Azogue y tenía dos aldeas: Alamillo y Gargantiel. El Alcalde, Gobernador y Superintendente de la villa de Almadén y sus Minas era D. Francisco Javier de Villegas. Los alcaldes de las aldeas eran D. Miguel Martín Arenas en Alamillo y D. Antonio Fernández Becerra en Gargantiel.

Continúa diciendo dicho interrogatorio que estaba situada Almadén en el territorio de la Orden de Calatrava y que pertenecía al Rey “como Señor  y Gran Maestre” al cual le pagaban en diezmos, tributos y derechos, aproximadamente cada año, unos 17.000 reales principalmente “por consumo de Alcábalas, Cientos y Millones”; otros 600 ó 700 reales por los pastos que vendían para invernadero a ganado del norte en periodos quinquenales; y otros 2.155 reales y 25 maravedíes anuales, igualmente por un quinquenio, por la mitad de los pastos o hierbas de todo el término. También existía lo que denominan “pedido del Maestre” que se pagaba al rey como Gran Maestre cada año y que ascendía a 55 reales y 20 maravedíes. Por último, también pertenecían a la Corona los derechos o tributos correspondientes a “Rentas Generales y sus agregados”, no especificando cantidad alguna “por no haberse recaudado”.

La población que dice tener Almadén era de 822 vecinos, número que identifican a aquellas personas que pagaban tributos y que normalmente eran los cabezas de familia, que multiplicado por 3 ó 4 (miembros de cada familia) aproximadamente nos daría el número de habitantes de la población. En las aldeas de Alamillo eran 111 vecinos y en la de Gargantiel de 23.

Referente a los datos de población, no se contabilizan los vecinos que vivían en casas de campo y los que aumentaban “en tiempos de sementera” o temporeros. También nos habla de que existe una casa con guardias en la Dehesa de Castilseras y una capilla, donde se “celebraba misa en invierno, pagada por los pastores de Castilseras”, este conjunto de edificios, es lo que actualmente denominamos como “casas del Castillo”.

Otros datos que obtenemos de dicho interrogatorio, nos dice que Almadén tenía 439 casas habitables en toda la población, más 8 casas arruinadas, que corresponderían en su conjunto a la zona que discurre de Oeste a Este desde la Iglesia actual de San Sebastián  hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Estrella (antigua ermita de Jesús Nazareno) a ambos lados de la loma.

Era propiedad del Ayuntamiento una tahona y tres hornos de poya para hacer pan; un corredor a tres pisos “para las funciones de la villa, en la plaza de San Juan”; la casa del Ayuntamiento; un mesón que producía por su arrendamiento al año 330 reales; una cárcel pública (no confundirla con la Real Cárcel de Forzados, ubicada ésta en el actual cuartel de los carabineros); una carnicería o matadero con un “quarto de repeso”; el  pósito y un hospital con dos camas y 700 reales de presupuesto al año. Dicho presupuesto se dividía en 365 reales para gastos de asistencia a los enfermos y el resto para “comprar ropa para las camas y satisfacer al cirujano y la botica”.

 

Colaboración personal en el libro de Ferias y Fiestas de Almadén. Año 1994.